El MAYU Bangkok Japanese Style Hotel, un ryokan ubicado en el distrito de Wattana en Bangkok, ofrece una piscina al aire libre y vistas al jardín. Este alojamiento íntimo cuenta con 12 habitaciones que disponen de terrazas o patios con vistas a la ciudad o al jardín.
Situado a solo 1,7 km del centro comercial Emporium y a 3,8 km de Soi Cowboy, además de estar a menos de 5 km del Centro Nacional de Convenciones Queen Sirikit, el hotel proporciona un acceso conveniente a lugares destacados. El aeropuerto Suvarnabhumi se encuentra a 27 km.
Las habitaciones del MAYU Bangkok Japanese Style Hotel están equipadas con aire acondicionado y aislamiento acústico para mayor confort y privacidad. Los huéspedes encontrarán baños privados con bidet, ducha o bañera spa con jacuzzi, artículos de aseo gratuitos como champú y acondicionador, zapatillas, batas yukata, secadores de pelo, vestidores, zonas de estar con escritorios y armarios. Cada habitación también dispone de comodidades electrónicas como televisión LED con canales por cable, caja fuerte para portátil, minibar y nevera.
El establecimiento cuenta con un restaurante que sirve una variedad de platos asiáticos, además de bar y servicio a la habitación. Hay conexión WiFi en todas las áreas y aparcamiento privado disponible. Entre los servicios adicionales se incluyen consigna para equipaje y taquillas. La propiedad ofrece mobiliario exterior junto a la piscina para disfrutar momentos relajantes.
En sleephotelsbangkok.com te ofrecemos un proceso de reserva intuitivo y rápido, para que tu próxima escapada esté siempre al alcance de tu mano.
Habitaciones: 12Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre MAYU Bangkok Japanese Style Hotel
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Pasamos un tiempo increíble alojándonos en la King Suite con acceso al balcón. El personal fue súper amable y servicial, y el onsen privado con su aroma fresco y temperatura ajustable se sentía espectacular en la piel. Nos encantaron las camas de tatami, nos ayudaron a dormir mejor que de costumbre, y la opción de masaje en la habitación fue un detalle genial, además el desayuno japonés era tan contundente y auténtico que no tuvimos que comer durante horas.









