El resort Coconut Lane Bangkok se encuentra a 17 km del Centro Nacional de Convenciones Queen Sirikit y dispone de 2 habitaciones, jardín y restaurante. Ofrece conexión WiFi gratuita en todas sus instalaciones, y todas las habitaciones cuentan con balcón.
Ubicado en Bangkok, el resort está a 18 km de One Bangkok, 19 km del Parque Lumpini y aproximadamente a 20 km del centro comercial Emporium Shopping Mall y Central Embassy. Los centros comerciales Gaysorn Village y Amarin Plaza quedan a unos 22 km. El aeropuerto Suvarnabhumi se sitúa a 40 km.
Las habitaciones del Coconut Lane Bangkok están climatizadas y tienen balcón con vistas al jardín. Cada una incluye comodidades modernas como televisión de pantalla plana con servicios de streaming, baño privado equipado con ducha, secador de pelo, zapatillas y artículos de aseo gratuitos que incluyen champú y acondicionador. Además, disponen de armarios o roperos, escritorios para trabajar, sofás con zona de estar, almohadas de plumas así como ropa de cama y toallas.
Las instalaciones del resort también ofrecen facilidades para preparar té o café mediante hervidores eléctricos junto con minibar en cada habitación. El servicio a la habitación está disponible bajo petición, las familias pueden disponer además de tronas para niños. Para la lavandería hay secadoras disponibles en el lugar. El establecimiento proporciona aparcamiento gratuito, las unidades situadas en planta baja tienen acceso privado directo. Los balcones o patios están amueblados al aire libre para que los huéspedes puedan relajarse disfrutando las vistas al jardín.
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El lugar se situó en un entorno tranquilo y rodeado de vegetación exuberante, ideal para desconectar del bullicio urbano. Las habitaciones estuvieron impecables, bien cuidadas y decoradas con un toque auténtico tailandés que aportó mucho encanto. El personal resultó amable y atento, brindando un servicio excelente junto con consejos útiles sobre la zona y desayunos deliciosos preparados por un chef muy talentoso. Se dispuso de bicicletas gratuitas que facilitaron recorrer la isla con comodidad, sumando a la experiencia relajante. Además, el café al aire libre fue un rincón agradable para disfrutar de la brisa natural durante todo el día.



