Con interiores modernos y vistas al río, el hotel de 4 estrellas Sala Rattanakosin Bangkok se encuentra en la orilla este del río Chao Phraya en Bangkok. Este íntimo hotel cuenta con 14 habitaciones cómodas y está a un paso del Wat Arun, a solo 150 metros, mientras que el Gran Palacio y el templo Wat Pho están a menos de diez minutos caminando.
La propiedad está ubicada a 60 km del Aeropuerto Internacional Suvarnabhumi. Entre los puntos de interés cercanos destacan el Gran Palacio y el templo Wat Pho, ambos accesibles fácilmente a pie. Su ubicación privilegiada ofrece un acceso sencillo a algunas de las atracciones más emblemáticas de Bangkok.
Las habitaciones del Sala Rattanakosin Bangkok disponen de aire acondicionado, televisores planos con canales vía satélite y frigoríficos. Los huéspedes encontrarán cajas fuertes, escritorios para trabajar, áreas de descanso que incluyen sofás o camas tipo daybed en ciertas categorías, además de suelos de madera por todo el alojamiento. Los baños privados cuentan con bañeras o duchas, bidés, zapatillas, albornoces y artículos gratuitos como champú y acondicionador.
Los huéspedes disfrutan de Wi-Fi gratuito en toda la residencia junto con comodidades como minibar y facilidades para preparar té y café incluyendo máquinas Nespresso en la habitación. El hotel ofrece servicio diario de limpieza además de opciones para lavandería y planchado para mayor comodidad. La recepción está disponible las 24 horas para atender cualquier necesidad, asimismo, un restaurante in situ sirve platos internacionales junto con cocina tradicional tailandesa, aperitivos ligeros y refrescantes bebidas pueden degustarse en el Roof Bar.
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La ubicación del hotel fue inmejorable, con vistas espectaculares al río y al templo que se podían disfrutar desde las habitaciones y el bar en la azotea. La terraza ofrecía panorámicas impresionantes, especialmente de noche cuando el Wat Arun estaba iluminado. El personal mostró siempre una actitud amable, servicial y dispuesto a atender cualquier solicitud. El desayuno resultó fresco y delicioso, servido en un restaurante muy concurrido por locales. Además, la estación de MRT más cercana quedaba a poca distancia a pie, facilitando el acceso a los principales puntos turísticos de Bangkok.