Barefeet Naturist Resort es una casa de huéspedes ubicada en el distrito de Ladprao en Bangkok, que cuenta con piscina de agua salada y paquetes de bienestar. La propiedad dispone de 4 habitaciones, cada una con vistas al jardín desde un balcón privado.
El resort se encuentra a 8,4 km del Central Festival EastVille y a 12 km del Central Plaza Ladprao. El Aeropuerto Internacional Don Mueang está a 17 km, ofreciendo un acceso conveniente para los viajeros.
Cada habitación climatizada tiene una cama y ofrece aislamiento acústico, calefacción y manta eléctrica para mayor comodidad. Los huéspedes disponen de televisores planos con canales satelitales y por cable, cajas fuertes, zonas de estar y vestidores. Los baños son privados e incluyen duchas sin escalones ni bañeras, albornoces, zapatillas y artículos de aseo gratuitos como champú y jabón corporal. Algunas unidades cuentan también con sauna privada.
Los visitantes pueden relajarse en el spa y centro de bienestar que ofrece servicios de masajes, baños turcos, saunas y salones para descansar. La piscina exterior permanece abierta todo el año junto con la terraza-solárium equipada con chimenea al aire libre. Las opciones gastronómicas incluyen un restaurante en el lugar que sirve desayunos buffet o a la carta además de almuerzos, cenas, brunchs y cócteles durante todo el día. Entre las comodidades adicionales están WiFi gratuito en toda la propiedad, estacionamiento sin costo, servicio de concierge, limpieza diaria, lavandería, servicio de traslado disponible por un coste extra, cocina compartida con máquinas de café, minibar en las habitaciones, bar, servicio a la habitación, almacenamiento seguro para equipaje cuando se requiera, acceso a sala recreativa con ping-pong.
Encuentra tu estancia perfecta utilizando nuestro ágil sistema de reservas en sleephotelsbangkok.com.
Habitaciones: 4Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Barefeet Naturist Resort
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
Nos encantó nuestra estancia en Barefeet Resort: relajante, privado y con una excelente relación calidad-precio, a solo 10 minutos del centro de BKK. La atmósfera se captaba fácilmente, todos eran respetuosos, y Greg, el anfitrión, fue súper amable y relajado. Además, el desayuno danés auténtico fue un detalle estupendo.